viernes, 20 de mayo de 2016

La amenaza yihadista en Arabia Saudí


Fuerzas de Seguridad Saudíes durante un desfile el 23 de Noviembre de 2009 (Foto de Al Jazeera English / CC BY)

El yihadismo tiene profundas raíces en Arabia Saudita, la segunda fuente más importante de militantes extranjeros en Irak y Siria desde que la guerra civil de Siria comenzara en 2011. Desde mediados de la década del 2000, las fuerzas de seguridad saudíes han contenido la amenaza yihadista en el reino, conscientes de los peligros económicos y de seguridad que podría plantear si no se controlaba. Pero en el último año, la actividad de Estado Islámico en Arabia Saudita - y una reciente serie de redadas contra supuestos militantes - ha aumentado los temores de que la amenaza pueda estar creciendo más allá del control de las autoridades.


Cronología del yihadismo en Arabia Saudí

La amenaza yihadista en Arabia Saudí no es nada nuevo. A mediados de 2002, Al Qaeda en Arabia Saudí lanzó una campaña de ataques en el país contra los extranjeros y el gobierno saudí. Las autoridades saudíes finalmente desmantelaron el grupo, lo que obligó a sus miembros a huir del país. Muchos se trasladaron a Yemen, donde ayudaron a fundar Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP).

Aparte de un asalto fallido en las instalaciones de recogida y procesamiento de petróleo de Abqaiq, un ataque en 2007 que mató a tres ciudadanos franceses y un intento de asesinato frustrado contra el príncipe saudí Mohammed bin Nayef en 2009, Arabia Saudí ha sido extrañamente tranquila. Pero la calma se rompió en 2015 cuando militantes asociados con el Estado Islámico comenzaron a atacar mezquitas en la conflictiva provincia oriental de Arabia Saudita, en un esfuerzo por aumentar las tensiones sectarias en el reino.

En poco tiempo, los ataques se extendieron más allá de la Provincia Oriental y de los objetivos chiíes. Después de una serie de redadas del gobierno en Taif a principios de julio de 2015, las autoridades saudíes detuvieron a un hombre que llevaba un chaleco suicida en un chekpoint en Riad el 16 de julio. Para evitar su captura, el hombre detonó su dispositivo, lo que desencadenó una oleada de represión por parte del gobierno que condujo a la detención de más de 400 presuntos simpatizantes de Estado Islámico en sólo dos días.

Al mes siguiente, un atacante suicida hizo detonar sus explosivos dentro de una mezquita en Abha, una ciudad en el oeste de Arabia Saudita. El ataque mató a 15 fieles, entre ellos 10 miembros de una unidad especial de seguridad del Estado Saudí, e hirió a muchos otros. Desde entonces, se han producido otros tres ataques contra mezquitas chiíes en la Provincia Oriental, junto con un puñado de pequeños atentados en Riad y varios asesinatos de policías y agentes de seguridad. En respuesta, se han llevado a cabo una serie de redadas contra miembros de Estado Islámico en Riad, Dammam y Asir.

Una de las redadas, llevada a cabo en las afueras de la Meca el 5 de mayo, provocó un tiroteo que dejó cuatro combatientes de Estado Islámico muertos. Las fuerzas de seguridad saudíes hirieron de muerte a dos de ellos - uno de los cuales estaba involucrado en el ataque contra la mezquita de Abha - y los dos restantes detonaron sus bombas suicidas para evitar su captura. El mismo día, otros dos miembros de Estado Islámico habrían sido detenidos en Jeddah. Tres días más tarde, dos hombres armados mataron a un agente de seguridad que frustró su intento de ataque a una comisaría de policía fuera de Taif.

Una nueva generación

Estos ataques difieren de las operaciones de Al Qaeda en la década del 2000, los cuales iban dirigidos a extranjeros y utilizaban grandes vehículos bomba. La rama saudí de Al Qaeda entendió la importancia de los expatriados en la economía saudí y trató de paralizar su llegada e incluso echarlos del país. La campaña de Al Qaeda incluía el asesinato, ataques armados en complejos de viviendas de expatriados e incluso un ataque contra el consulado de EE.UU. en Jeddah. En abril de 2004, el Departamento de Estado de EE.UU. emitió una advertencia de viaje, asesorando a los ciudadanos estadounidenses que aplazaran los viajes al país y ordenó a todo el personal diplomático y consular no esencial dejar Arabia Saudita.

Actualmente, el entorno de amenazas podría cambiar aún más si los combatientes de Estado Islámico que regresan de Irak y Siria, traen consigo la experiencia adquirida en el campo de batalla. Al igual que la anterior generación de operativos de Al Qaeda en el reino, los combatientes de Estado Islámico podrían utilizar sus habilidades perfeccionadas para realizar ataques tácticos más complejos. Ambos grupos tienen un historial de atacar los lugares turísticos en Egipto y Túnez para socavar las economías de esas naciones. Una campaña de Estado Islámico más sofisticada podría ser un eco de las iniciativas anteriores de Al Qaeda, dirigida a los expatriados para poner en peligro la economía de Arabia Saudí.

No nos olvidemos de Al Qaeda

Además de la creciente amenaza que supone Estado Islámico, Arabia Saudita se enfrenta a una nueva amenaza de AQPA. Tras la intervención militar saudí en la guerra civil de Yemen en marzo de 2015, Al Qaeda y la coalición de estados árabes alcanzaron una tregua no oficial: La coalición de estados árabes se abstendría de atacar al grupo a cambio de la cooperación de los yihadistas en la lucha contra las fuerzas de los Houthis y contra el expresidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh. Sin embargo, AQAP se benefició enormemente de este acuerdo, tomando ocasión del caos para arrebatar grandes cantidades de dinero, armas y mano de obra, mientras controlaba Mukalla. A pesar de perder varios líderes clave en los ataques aéreos de Estados Unidos, el grupo es ahora posiblemente más fuerte en términos de hombres y recursos que lo ha sido nunca.

Pero la tregua se vino abajo el 25 de abril cuando las fuerzas de la coalición entraron en Mukalla después de que AQPA se retirara para evitar bajas. Como resultado, es probable que el grupo empiece a atacar a las fuerzas de la coalición. Por otra parte, podría recurrir a su mayor fuerza para reanudar sus esfuerzos por exportar el terrorismo a Arabia Saudita. Como los saudíes siempre han constituido un componente importante de AQAP, el grupo podría tratar de usar sus lazos en el reino para facilitar nuevos ataques.

En Resumen


Aunque los ataques de Estado Islámico relacionados con Arabia Saudí han aumentado en el último año, los ataques contra objetivos complejos todavía parecen estar fuera de su alcance. 

Para Al Qaeda en la Península Arábiga, el final de una tregua no oficial de más de un año con la coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen pone a los saudíes en el punto de mira. 

Las autoridades saudíes pueden tener dificultades para mantener el control de la amenaza yihadista, dado que los combatientes de Estado Islámico regresan de Siria e Irak con mayor experiencia.